• Las VI Jornadas Salud Digital, organizadas por Fundación MAPFRE, PantallasAmigas y el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, concluyeron reafirmando la importancia de promover espacios de diálogo interdisciplinar sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud y el bienestar emocional. 
  • Profesionales de distintos ámbitos coincidieron en la necesidad de desarrollar tecnologías éticas, inclusivas y centradas en las personas, capaces de complementar y no sustituir la labor humana en el acompañamiento sanitario y psicológico. 
La inteligencia artificial y la salud emocional centran las VI Jornadas Salud Digital organizadas por Fundación MAPFRE, PantallasAmigas y el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid

La inteligencia artificial y la salud emocional centran las VI Jornadas Salud Digital organizadas por Fundación MAPFRE, PantallasAmigas y el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid

Fundación MAPFRE, PantallasAmigas y el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid celebraron el pasado jueves, 27 de mayo de 2026, las VI Jornadas Salud Digital bajo el título «Hacia una salud potenciada por la Inteligencia Artificial», un encuentro que reunió a profesionales de la salud, la psicología, la tecnología y la innovación para reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario y el bienestar emocional.

La jornada, desarrollada en el Auditorio de Fundación MAPFRE en Madrid, resultó un auténtico éxito de acogida, completando el aforo en menos de 24 horas y reuniendo a cientos de personas interesadas. Se puso el foco en las oportunidades que ofrece la IA para avanzar hacia una atención más personalizada, preventiva y accesible, así como en los retos éticos y humanos que acompañan esta transformación tecnológica.

Bienvenida institucional: una salud digital centrada en las personas

La apertura institucional contó con la participación de Antonio Guzmán, director de Seguridad Vial, Salud y Prevención de Fundación MAPFRE; Jorge Flores, fundador y director de PantallasAmigas; y Timanfaya Hernández, decana del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

Durante sus intervenciones, las entidades organizadoras destacaron la necesidad de impulsar una innovación tecnológica que sitúe el bienestar de las personas en el centro y que contribuya a reforzar el acompañamiento humano en el ámbito sanitario y psicológico.

Bienvenida institucional, VI Jornadas Salud Digital

Bienvenida institucional, VI Jornadas Salud Digital

Antonio Guzmán inauguró las VI Jornadas Salud Digital realizando un recorrido por las principales temáticas abordadas en ediciones anteriores, desde la salud visual y el impacto de las redes sociales hasta las tecnoadicciones y la inteligencia artificial. En este sentido, explicó que esta sexta edición busca profundizar en “el potencial beneficio que tiene esta nueva tecnología para la salud”, explorando sus aplicaciones “en la prevención, en el cuidado y en el bienestar de las personas”. Durante su intervención, subrayó que Fundación MAPFRE mantiene una visión clara sobre el desarrollo tecnológico: “La IA debe estar al servicio de las personas y contribuir a mejorar la salud y su calidad de vida”.

Además, puso en valor el trabajo realizado para generar conocimiento y recursos educativos dirigidos a docentes y familias. En relación con la inteligencia artificial, insistió en que supone “una gran oportunidad, pero también una gran responsabilidad”, y señaló que su desarrollo requiere “conocimiento, pensamiento crítico, criterio y colaboración” para desplegar todo su potencial “de una forma segura y ética”.

A continuación, Jorge Flores destacó el valor de la colaboración entre entidades para abordar los retos que plantea la inteligencia artificial en relación con la salud mental y el bienestar emocional. Flores señaló que, tras la edición del pasado año centrada en IA e infancia, estas jornadas buscan ofrecer “otro enfoque” sobre una tecnología que “evoluciona con mucha celeridad” y que requiere una reflexión constante desde múltiples perspectivas. Además, puso en valor la calidad del programa y agradeció la implicación de las personas ponentes, subrayando que la jornada combinaba distintos formatos, ponencias, taller y mesa redonda, para ofrecer “esa visión global” sobre el impacto y las oportunidades de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud.

Timanfaya Hernández cerró el acto de bienvenida agradeciendo la colaboración entre entidades y destacando la importancia de generar espacios de reflexión compartida sobre salud mental, bienestar emocional e inteligencia artificial. Hernández puso en valor “la mirada sensible” de iniciativas como estas hacia cuestiones “de especial complejidad y de especial sensibilidad” que afectan especialmente a niños, niñas y adolescentes en un contexto marcado por el avance acelerado de las tecnologías digitales.

Además, recordó que la inteligencia artificial “ha dejado de ser algo desde el plano futurista para convertirse en una realidad diaria”, subrayando que la sociedad vive “un momento histórico” en relación con el desarrollo tecnológico. Durante su intervención, insistió en la necesidad de aprender a convivir con la inteligencia artificial desde la responsabilidad y el pensamiento crítico, especialmente en lo relacionado con la infancia y la adolescencia. En este sentido, planteó preguntas sobre “qué lugar queremos que ocupe la inteligencia artificial” o “qué habilidades debemos proteger hoy en día como personas”, defendiendo la importancia de preservar la conexión humana frente a cualquier avance tecnológico. Hernández destacó también que jornadas como esta permiten “trazar líneas comunes entre profesionales, sociedad y entidades” para impulsar una tecnología ética y centrada en las personas.

60 años de revolución clínica. La Evolución de la IA en Salud.

La primera ponencia de la jornada estuvo a cargo de Alma Fernández Arias, directora médica de Savia, quien ofreció un recorrido por la evolución de la inteligencia artificial aplicada a la salud durante las últimas décadas.

Alma Fernández Arias, directora médica de Savia

Alma Fernández Arias, directora médica de Savia

En su intervención, Alma, abordó los desafíos éticos y legales asociados al avance de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario, insistiendo en que “este gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Durante su exposición, alertó sobre los riesgos derivados de los sesgos en los datos de entrenamiento de los algoritmos, señalando que un sistema desarrollado únicamente con información de una población concreta puede fallar cuando se enfrenta a pacientes de otro género o etnia. También subrayó la importancia de proteger la privacidad de los datos clínicos y recordó que la IA generativa “puede alucinar” y ofrecer información falsa o inexacta, algo especialmente crítico en medicina.

Fernández defendió la necesidad de mantener una supervisión humana constante sobre cualquier herramienta de inteligencia artificial aplicada a la salud, afirmando que “cuando la tecnología corre, la ética tiene que volar”, avanzando al mismo ritmo que los algoritmos. Además, planteó el debate sobre la responsabilidad en caso de error diagnóstico y recordó que, desde el punto de vista jurídico, la responsabilidad final sigue recayendo sobre el profesional sanitario. “La IA no es un sustituto, es un asistente”, concluyó, reivindicando el papel insustituible del criterio médico humano.

Del diagnóstico al cuidado: cómo la IA puede empoderar a pacientes y familias

La segunda sesión, en formato ponencia-taller, fue conducida por Olga Fernández Romero, Bióloga formada en Granada, con 4 másteres en IA, genética y educación. Co-fundadora de “AI, Drugs & Robots”, donde divulga innovación en IA, salud, ciencia y tecnología a más de 250k personas, y de “aprenderIA”, plataforma de cursos de IA en español y Juan José do Olmo Otero, Farmacéutico formado en Santiago de Compostela, con MBA en IA y máster en Investigación Médica. Investigador senior en IA en el Departamento de Salud de Abu Dhabi. Co-fundador de “AI, Drugs & Robots”, y de “aprenderIA”.

Olga Fernández Romero y Juan José do Olmo Otero "AI, Drugs & Robots"

Olga Fernández Romero y Juan José do Olmo Otero «AI, Drugs & Robots»

Durante su intervención, presentaron DxGPT como una solución experimental basada en modelos de razonamiento avanzados, capaz de interpretar síntomas descritos en lenguaje natural y generar un “diagnóstico diferencial en un top cinco”, acompañando además con recomendaciones de pruebas y explicaciones tanto para pacientes como para familias. Según explicaron, el sistema no busca sustituir al profesional sanitario, sino actuar como apoyo en la toma de decisiones, especialmente en casos complejos como las enfermedades raras, donde puede ayudar a acelerar la orientación clínica antes de la confirmación médica.

Destacaron también los resultados de investigaciones realizadas junto a hospitales especializados, señalando que modelos de lenguaje recientes han llegado a igualar o incluso superar en algunos escenarios el rendimiento de médicos expertos en tareas de diagnóstico a partir de historiales clínicos. En este contexto, subrayaron que la inteligencia artificial puede ser especialmente valiosa en situaciones como el daño cerebral adquirido, donde las familias suelen enfrentarse a una gran incertidumbre, afirmando que “la IA es fundamental” para ofrecer apoyo y guía en procesos que, en muchos casos, carecen de instrucciones claras tras el alta hospitalaria.

Mesa redonda: Inteligencia artificial y bienestar emocional

Tras la pausa para el café, la jornada continuó con una mesa redonda centrada en la relación entre inteligencia artificial y bienestar emocional.

El espacio reunió a Timanfaya Hernández, decana del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid; Manuel Armayones, doctor en Psicología, investigador del eHealth Center y catedrático en diseño del comportamiento de la Universitat Oberta de Catalunya; y Lucía Halty, directora de la Cátedra de Innovación y Salud Mental Digital de la Universidad de Comillas. La mesa estuvo moderada por Alicia Rodríguez, de Fundación MAPFRE.

Timanfaya Hernández, decana del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid

Timanfaya Hernández, decana del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid

En su intervención, Timanfaya Hernández, analizó los motivos psicológicos y sociales que explican el uso creciente de la inteligencia artificial como fuente de respuestas inmediatas. Señaló que estos sistemas reducen la incertidumbre, uno de los mayores malestares del ser humano, y ofrecen respuestas rápidas y complacientes, afirmando que “la inteligencia artificial responde a lo que son funcionamientos propios de nuestra mente”. En este sentido, advirtió también de que este tipo de interacción puede generar validación constante y reducir el esfuerzo cognitivo, con posibles implicaciones en el desarrollo de las personas más jóvenes. Hernández contextualizó este fenómeno en una sociedad “hiperestimulada, acelerada y con exceso de información”, donde la búsqueda de inmediatez y la dificultad para gestionar la incertidumbre se han intensificado, también tras la pandemia. Subrayó que el éxito de la inteligencia artificial no se explica solo por el avance tecnológico, sino porque “ha venido a dar respuesta a una sociedad psicológicamente agotada”, insistiendo en la necesidad de abordar estos cambios desde una perspectiva colectiva y de protección de los colectivos más vulnerables.

Manuel Armayones, doctor en Psicología

Manuel Armayones, doctor en Psicología

Manuel Armayones, abordó el debate sobre la adicción a la tecnología desde una perspectiva centrada en el contexto social y educativo. Explicó que muchos de los problemas asociados al uso intensivo de dispositivos no son puramente tecnológicos, sino derivados del acompañamiento y del entorno en el que crecen los menores, señalando que “son problemas contextuales y sociales más que problemas puramente tecnológicos”. En este sentido, defendió que un uso adecuado de la tecnología requeriría implicación activa de las familias y un acompañamiento continuo. El ponente insistió en que la clave está en la educación digital y en la mediación adulta, subrayando que sin guía, alfabetización digital y regulación adecuada, los menores pueden quedar expuestos a riesgos significativos. Su intervención puso el foco en la necesidad de equilibrar autonomía y supervisión, destacando que la tecnología, por sí misma, no es el problema central, sino la falta de estructura educativa y social que acompañe su uso.

Lucía Halty, directora de la Cátedra de Innovación y Salud Mental Digital de la Universidad de Comillas

Lucía Halty, directora de la Cátedra de Innovación y Salud Mental Digital de la Universidad de Comillas

Cerró la jornada Lucía Halty, advirtiendo sobre el uso masivo de la inteligencia artificial como herramienta de consulta en salud mental, señalando que “el uso número uno mundial de una tecnología como ChatGPT es precisamente para un consultor psicológico”. A partir de ahí, planteó la necesidad de diferenciar qué aporta realmente un profesional frente a un modelo de lenguaje, y subrayó la importancia de concienciar a la población de que no todas las aplicaciones de salud mental disponibles tienen respaldo científico ni son adecuadas para todos los perfiles. Halty insistió en los riesgos de la sobreconfianza en estos sistemas y en la necesidad de regulación y educación digital, comparando su uso con la necesidad de “prescripción” según el tipo de usuario, del mismo modo que ocurre con otros productos de riesgo. Además, alertó sobre el “sesgo de automatización”, por el que los profesionales pueden acabar delegando decisiones en la IA sin suficiente criterio crítico, y defendió la necesidad de formación específica desde etapas tempranas para evitar dependencias tecnológicas y preservar la capacidad de decisión humana en contextos clínicos.