• Las nuevas herramientas de IA generativa permiten a cualquier persona crear vídeos hiperrealistas o surrealistas en cuestión de minutos. Esto ha dado lugar al fenómeno del «AI Slop»: una avalancha masiva de contenidos automatizados que inundan las redes sociales priorizando la cantidad, el impacto emocional y el bajo coste de producción por encima de la calidad o el valor educativo.
  • La alta difusión de estos vídeos no es casualidad; está perfectamente calculada para captar la atención en los primeros segundos. Esto alimenta los algoritmos de recomendación de plataformas como TikTok, Instagram o YouTube, multiplicando su alcance de forma exponencial.
  • Las personas jóvenes son el objetivo de gran parte de esta producción automatizada. Aunque las y los adolescentes conviven con contenidos sintéticos y deepfakes de forma cotidiana en sus entornos digitales, los estudios demuestran que carecen de las habilidades de pensamiento crítico necesarias para evaluar su autenticidad y diferenciar con éxito la realidad de la ficción.
Videos cortos generados por IA el nuevo contenido viral que engancha a menores y desafía su capacidad para distinguir la realidad

Videos cortos generados por IA el nuevo contenido viral que engancha a menores y desafía su capacidad para distinguir la realidad

Una bailadora de flamenco besando a un toro. Un gato que se transforma en un niño en cuestión de segundos. Un abuelo que se convierte en un superhéroe musculado mientras vuela sobre una ciudad. Un bebé conduciendo un coche de carreras. Un tigre que para a un coche para pedir ayuda…

Hace apenas unos años, este tipo de vídeos parecían imposibles o requerían complejos efectos especiales. Hoy pueden crearse en minutos gracias a herramientas de inteligencia artificial generativa capaces de producir imágenes y vídeos hiperrealistas a partir de simples instrucciones escritas.

Millones de estos contenidos inundan diariamente plataformas como: X (Twitter), TikTok, YouTube Shorts, Instagram Reels o Facebook. Muchos son absurdos, humorísticos o surrealistas. Otros resultan impresionantes por su nivel de realismo. Todos comparten algo: están diseñados para captar la atención inmediata, provocar sorpresa y aumentar las posibilidades de viralización.

Para niños, niñas y adolescentes, estos vídeos representan una nueva forma de entretenimiento digital. Sin embargo, también plantean desafíos relacionados con la percepción de la realidad, la alfabetización mediática, el pensamiento crítico y la exposición a contenidos manipulados.

¿Qué son estos vídeos cortos generados por IA?

Los vídeos generados por inteligencia artificial son contenidos creados parcial o totalmente mediante sistemas capaces de producir imágenes en movimiento sin necesidad de grabar escenas reales.

Las nuevas herramientas de generación de vídeo permiten escribir instrucciones como:

«Una mujer bailando sevillanas frente a un toro en una plaza de toros repleta».
«Una persona convirtiéndose en lobo mientras camina por una ciudad».
«Un tigre pidiendo ayuda a un conductor en medio de la carretera».
«Un torero abrazándose a un toro en una plaza de toros».

…y a continuación obtener algo similar a esto:

La IA interpreta la descripción (llamada prompt que es la instrucción o indicación escrita que se le da a una inteligencia artificial para que realice una tarea) y crea automáticamente una secuencia audiovisual que aparenta haber sido grabada por una cámara real. En muchas ocasiones se nota a simple vista que el vídeo está creado con IA, ya que faltan objetos en la escena, cambian los personajes de un plano a otro o simplemente hay errores de edición, pero eso no es lo importante.

La llegada de modelos de IA generativa como: Sora, Veo, Runway, Kling o Pika ha reducido enormemente la dificultad técnica para producir estos contenidos. Lo que antes requería conocimientos avanzados de edición ahora puede realizarse desde un teléfono móvil o mediante una página web en pocos minutos.

Como resultado, internet se ha llenado de vídeos breves que mezclan fantasía, humor, surrealismo y aparente realismo, especialmente adaptados al consumo rápido característico de las redes sociales. Suman millones de reproducciones y al no tener un autor o creador definido, en muchas ocasiones aparecen rebotados de una cuenta a otra con millones de seguidores amplificando su viralidad.

¿Por qué estos vídeos se vuelven virales tan fácilmente?

La viralidad de estos contenidos no es casual. Los algoritmos de recomendación de las diferentes redes sociales o plataformas premian aquello que consigue captar atención durante los primeros segundos. Y precisamente ahí es donde los vídeos generados por IA destacan. Su éxito suele basarse en varios elementos:

– El factor sorpresa. Una primera imagen de portada sorprendente, las transformaciones imposibles, las situaciones absurdas y las escenas inesperadas provocan asombro inmediato. Cuando un espectador ve un caballo pilotando un avión o una persona transformándose en perro en mitad de una calle, su cerebro intenta procesar algo que contradice sus expectativas. Ese efecto aumenta el tiempo de visualización.

– La curiosidad constante. Muchos vídeos están diseñados para que el usuario espere ver qué ocurre después. La transformación de personajes, objetos o animales genera una sensación de anticipación que mantiene la atención hasta el final.

– El entretenimiento instantáneo. No requieren contexto ni explicación. En los vídeos hay introducción, nudo y desenlace. En apenas diez o quince segundos ofrecen una experiencia visual completa, ideal para el consumo rápido característico de TikTok, Reels o Shorts.

– La ayuda del algoritmo. Nadie los busca expresamente. Aparecen entre los vídeos recomendados, en la lupa de búsquedas de Instagram, se reproduce automáticamente al terminar otro vídeo, dentro del feed «para ti» de TikTok… Además en muchas ocasiones nos producen la necesitas de comentar esos vídeos, aunque solo sea para informar de que es IA. El número de comentarios junto al tiempo de visualización de cada vídeo es lo que alimenta a los algoritmos, haciéndoles creer que son interesantes, para seguir mostrando este tipo de vídeos cada vez a más personas.

– La facilidad de producción. Miles de creadores generan diariamente grandes cantidades de contenido gracias a herramientas automáticas. Esto provoca una auténtica avalancha de vídeos similares compitiendo por la atención de usuarios. Una investigación del diario The New York Times sobre vídeos infantiles generados mediante IA en YouTube detectó una presencia creciente de este tipo de contenidos y advirtió sobre el auge de producciones automatizadas diseñadas principalmente para maximizar visualizaciones y monetización.

El fenómeno del «AI Slop» 

En los últimos años ha comenzado a popularizarse un término que describe perfectamente este fenómeno: «AI Slop» conocido también como basura generada por IA. La expresión hace referencia a contenidos generados masivamente mediante inteligencia artificial que priorizan la cantidad, la viralidad y el impacto emocional frente a la calidad o el valor educativo.

Se caracterizan por:

  • Escenarios imposibles.
  • Historias incoherentes.
  • Personajes extraños.
  • Transformaciones constantes.
  • Estímulos visuales exagerados.
  • Producción automatizada en grandes cantidades.

Muchos de estos vídeos están dirigidos indirectamente a menores porque utilizan colores llamativos, personajes caricaturescos, animales humanizados o narrativas simples que resultan especialmente atractivas para ellos y ellas.

Ejemplo de vídeos virales creados mediante IA generativa

Ejemplo de vídeos virales creados mediante IA generativa

Un estudio publicado en 2026 presentado en la conferencia anual de la Association of Internet Researchers (AoIR) analizó la creciente presencia de vídeos infantiles generados por inteligencia artificial en YouTube entre 2022 y 2024. Los investigadores André Goes Mintz y Juno Bozzi identificaron un ecosistema cada vez más amplio de contenidos creados total o parcialmente mediante IA, especialmente canciones, cuentos, vídeos educativos y contenidos religiosos dirigidos a niños y niñas. El trabajo también detectó numerosos tutoriales que enseñan a crear este tipo de vídeos con el objetivo de obtener ingresos mediante monetización, lo que evidencia la aparición de una industria basada en la producción masiva de contenidos automatizados.

Conclusiones destacadas del estudio:

  • Crece rápidamente la presencia de vídeos infantiles generados por IA. Los autores constataron un aumento significativo de vídeos creados mediante inteligencia artificial destinados al público infantil. Aunque el fenómeno todavía está evolucionando, la investigación concluye que este tipo de contenido ocupa un espacio cada vez mayor dentro del ecosistema de YouTube.
  • Predominan las canciones y las historias infantiles. La mayoría de los vídeos analizados pertenecían a formatos muy populares entre los menores, especialmente canciones, cuentos animados y narraciones sencillas, también contenidos de carácter religioso.
  • La monetización es uno de los principales motores del fenómeno. Uno de los hallazgos más relevantes fue la existencia de numerosos vídeos y tutoriales que enseñan a crear canales infantiles automatizados utilizando inteligencia artificial. Según los investigadores, esto refleja una tendencia creciente hacia la producción de contenido de bajo coste orientado principalmente a generar visualizaciones e ingresos publicitarios.
  • La viralidad no está garantizada, pero algunos casos generan millones de visualizaciones. Aunque la mayoría de los vídeos generados por IA no alcanzaban cifras extraordinarias de audiencia, los autores identificaron excepciones con elevados niveles de visualización. Esto plantea interrogantes sobre el papel que pueden desempeñar la inteligencia artificial y los algoritmos de recomendación en la difusión masiva de determinados contenidos.
  • Es cada vez más difícil definir qué es un vídeo generado por IA. La investigación señala que muchos contenidos no son completamente artificiales ni completamente humanos. En numerosos casos existe una combinación de herramientas generativas, edición humana y reutilización de materiales previos, lo que dificulta establecer una frontera clara entre contenido humano y contenido generado por IA.
  • Existe preocupación por la calidad y diversidad de los contenidos infantiles. El estudio advierte sobre la necesidad de investigar con mayor profundidad cómo estos sistemas pueden afectar a la calidad del contenido que consumen los menores. También alertan sobre el riesgo de que la automatización favorezca la producción masiva de vídeos diseñados para captar atención y monetizar audiencias, en detrimento de propuestas educativas o creativas de mayor valor.

Como respuesta a este último punto de la investigación, plataformas como YouTube ya han comenzado a tomar cartas en el asunto eliminando los principales canales de contenido basura generado con IA de la plataforma. Mencionan en la noticia que 11 canales han sido eliminados por completo, mientras que otros cinco han visto cómo todo su contenido era borrado. En conjunto, estos canales acumulaban 4.720 millones de visualizaciones y 35 millones de suscriptores, lo que da una idea del alcance que habían llegado a tener.

Otra de estas plataformas TikTok, introdujo marcas de agua invisibles para identificar contenido generado con IA. Según explican en su nota de prensa, estas medidas se aplicará para garantizar que la IA se utilice de forma responsable en TikTok. Y adelantarse a los problemas antes de que la IA termine erosionando la confianza del usuario.

¿Por qué las y los menores son especialmente vulnerables?

Niños, niñas y adolescentes todavía están desarrollando habilidades relacionadas con el pensamiento crítico, la interpretación de medios y la evaluación de la credibilidad de los contenidos. Por este motivo, pueden encontrar mayores dificultades para distinguir entre:

  • Realidad y ficción.
  • Contenido auténtico y contenido sintético.
  • Grabaciones reales y vídeos generados por IA.

Investigaciones recientes muestran que muchos adolescentes conocen la existencia de los deepfakes y de los contenidos generados mediante inteligencia artificial, pero eso no significa que sean capaces de identificarlos correctamente cuando aparecen en su entorno digital habitual. Un estudio publicado en diciembre de 2025 titulado «Encuentros cotidianos con deepfakes: prácticas de alfabetización mediática e informacional de los jóvenes con los medios generados por IA», basado en entrevistas a jóvenes de 14 y 15 años, concluyó que los menores se encuentran con deepfakes de forma frecuente y casual en redes sociales, especialmente a través de vídeos recomendados por algoritmos. Aunque los participantes mostraban cierta comprensión sobre cómo se crean estos contenidos y sus posibles consecuencias sociales, los investigadores detectaron importantes dificultades para evaluar su autenticidad y navegar críticamente en un entorno mediático cada vez más complejo.

Conclusiones destacadas del estudio:

  • Los adolescentes se encuentran con deepfakes y vídeos generados por IA de forma habitual, muchas veces sin buscarlos activamente.
  • La mayoría de las interacciones con estos contenidos son superficiales y recreativas, lo que reduce las posibilidades de una evaluación crítica de su autenticidad.
  • Los jóvenes poseen conocimientos básicos sobre qué son los deepfakes y cómo se crean, pero esos conocimientos no siempre se traducen en una capacidad efectiva para detectarlos.
  • Los participantes mostraron preocupación por los posibles usos engañosos de estas tecnologías, especialmente en relación con la manipulación de la información y la confianza en los medios digitales.
  • Los autores consideran que comprender cómo funciona la inteligencia artificial generativa debe formar parte de la alfabetización mediática actual, ya que las y los menores necesitan nuevas competencias para desenvolverse en un ecosistema donde cada vez más imágenes y vídeos son sintéticos.

Además, otra investigación publicada en 2025 concluyó que programas de alfabetización digital específicos sobre deepfakes pueden mejorar significativamente la capacidad de las personas para distinguir imágenes reales de imágenes generadas por IA, aumentando la precisión de detección hasta en 13 puntos porcentuales.

¿Cómo afectan estos vídeos a niños, niñas y adolescentes?

Los efectos pueden variar según la edad, la frecuencia de exposición y el contexto educativo y familiar.

– Confusión sobre lo que es real. La exposición continua a vídeos sintéticos hiperrealistas puede dificultar la capacidad para distinguir hechos reales de contenidos fabricados. Cuando los menores consumen cientos de vídeos donde personas vuelan, animales hablan o individuos cambian de forma con apariencia totalmente realista, los límites entre ficción y realidad pueden volverse más difusos.

– Normalización de la manipulación audiovisual. Los deepfakes y otros contenidos sintéticos pueden hacer que las nuevas generaciones asuman como normal la alteración constante de imágenes y vídeos. Esto puede generar una creciente desconfianza hacia las evidencias visuales.

– Sobrecarga de estímulos. Muchos vídeos generados por IA están diseñados para maximizar la atención mediante cambios rápidos, transformaciones continuas y estímulos visuales intensos. La exposición prolongada a este tipo de contenido puede reforzar hábitos de consumo basados en la inmediatez y dificultar la atención sostenida en actividades más lentas o complejas.

– Mayor susceptibilidad a la desinformación. Si un menor no aprende a identificar contenidos sintéticos, puede resultar más vulnerable a futuras campañas de manipulación, bulos o fraudes basados en vídeos falsos.

– Impacto emocional. Algunos contenidos generan miedo, ansiedad o inquietud. Otros pueden resultar perturbadores por presentar personajes aparentemente reales realizando acciones imposibles o extrañas. Además, el auge de los deepfakes o vídeos generados plantea riesgos específicos relacionados con el acoso, la humillación y la creación de contenidos falsos utilizando la imagen de otras personas.

Las autoridades españolas han reforzado recientemente las medidas contra los deepfakes sexuales y otros usos perjudiciales de la IA que afectan especialmente a menores.

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